"Estas mujeres han escapado de la violencia, la pobreza y la inestabilidad. Nuestra misión es garantizar que no solo sobrevivan, sino que también alcancen (…) la oportunidad de un nuevo comienzo", afirma la Hna. Marivane Chiesa, directora del refugio Bienvenu, en Johannesburgo, Sudáfrica. Desde 2001, este espacio para mujeres migrantes ofrece albergue, formación laboral, cuidado infantil y esperanza en un país signado por la xenofobia y la violencia de género.